viernes, 22 de abril de 2022

Kilmoself

 -Por la orden sagrada, promulgo este enunciado que se me ha conferido, todo aquel que sea atrapado practicando magia, sera considerado un traidor para el reino y sera ejecutado inmediatamente.

-Debe ser un chiste, escucheme joven...- Kilmosef se acerco al caballero tratando de tranquilizarlo, y mostrarle que no era una amenaza, el estaba totalmente confundido, no sabia que habia pasado, porque el reino habia mostrado esta hostilidad contra los practicantes de la magia-Tranquilo, solamente estamos practicando no vamos a usar esto en contra de nadie...-y este tiro el edicto, y se apresuro a sacar su espada. 

El caballero se apresuro a atrevesar a Kilmosef con su espada, y lo encontro de lleno.

Miles de pensamientos pasaron por Kilmosef, iba a morir, en cierta forma no sabia que estaba sucediendo, pero luego un momento de lucidez llego a el entre sus millares de pensamientos que se unieron en un grito, su ultimo grito.

-¡Corre, salvate niño bobo!- debia darle tiempo, pero el soldado empezo a girar la espada, oleadas de dolor le nublaron el pensamiento, chorros de sangre hicieron un charco en el suelo de la cueva "solo un hechizo que le de tiempo, solo eso..." penso, entonces su cuerpo empezo a relajarse y supo que su momento de morir llegaba,,,

-Muere maldito traidor... y uds maten al otro...- grito dando ordenes. 

Cuando se acercaron lo suficiente, Kilmosef se levanto de una forma sobrenatural, tomo la espada la cual seguia atravesandolo, y lo ultimo que vio el soldado fueron los ojos blancos desorbitados y un estallido se produjo, y lo unico que quedo fue la mano cercenada de Kilmosef y la espada del soldado intacta.

Ejj'am vio como todo fue tan rapido y no tuvo sentido, fue como una de aquellas ilusiones que solia darle sus compañeros en los primeros años, pero esto era real, sentia el frio del estallido necromantico, sabia que Kilmosef se habia ido para siempre de este plano, cuando reacciono fue demasiado tarde, cuando reacciono todo ya habia pasado... se acerco a los restos de su maestro y no encontro nada mas que la mano cercenada agarrada al filo de la espada y la espada misma que refulgia con un extraño brillo, el sintio como si la espada estuviera burlandose de el, como si refulgiera por haber matado a su maestro. Tomo la mano de su maestro, que fuertemente estaba agarrada, sabia que se habia usado como componente y catalizador, al tomar la mano entre sus manos como si un empujon lo devolviera a la realidad. La entrada de la cueva estaba envuelta en una neblina y rocas desprendidas, pero mas que eso habian voces temerosas que discutian si entrar o no, supo que debia escapar rapido con solo lo que tenia puesto.

Paso varias horas adentrándose mas y mas en la cueva, algunos de ellos hablaron entre si de acampar y recolectar todo, un joven que parecía el ser el líder momentáneamente de ellos, dijo que no hacia falta, que solo había que recolectar toda la evidencia de brujos, y sus rituales, que parecía haber dos recalcó, pero al igual que sus compañeros que no quedo casi nada de rastro de ellos, supuso que también había sido afectado por esa explosión, sin embargo no hacia falta que acamparan acá, otro de ellos dijo:

-La verdad que este lugar profanaría mi espíritu si me quedo mas tiempo.- los demás asintieron menos el líder.

Ejj'am paso dos días en una caverna que se conectaba con la cueva inicial, pese al no ver en la oscuridad se desoriento pero no le dio importancia. Al primer dia siguio avanzando recordando las ultimas palabras y memorias de su maestro, mientras apretaba la mano con rabia y dolor, cada tanto caía rendido y lloraba, pero la sensacion de que algo lo observaba detras de alguna estalactita alguna criatura que de treparaba en ellas, mientras se tropezaba con una estalagmita que aparecia de la nada, tal su imaginacion lo traicionaba, o tal vez perdia la cordura, era algo que el no podia responderse, debia seguir avanzando, debia salvarse. Al segundo dia, supuso que era de dia porque algunos murcielagos se oian en aumento, como si entrasen como si la noche estuviera por acabarse, entonces se oriento, pero oirlos, pero se dio cuenta que no era el lugar donde habian estado, estaba en otra entrada, tuvo que pasar con un piso lleno de guano de murcielago que le llegaba hasta las rodillas, seguir debia, estaba cerca de entrada pero unos largos metros de este mar de mierda lo desmoralizaba, luego recordaba a Kilmosef y la rabia lo invadia, de pronto escucho un chillido de algo que no era un murcielago, era largo y se acercaba a la orilla, no supo que era hasta que lo vio.

Dos personas, empujaba una especia de carro, mientras otro llevaba unas palas, y era divisables por la luz de sus mismas antorchas, cuando de pronto uno hizo un movimiento brusco y se acerco al otro, se quedaron callados un momento, y uno se fue corriendo, mientras el otro tenia la antorcha en alto y moviendola por encima de su cabeza como señalando, para que Ejj'am se acercara, este avanzo igualmente al momento que los vio supuso que si interferian no iba a ser un problema eliminarlos, su estado mental estaba demasiado evocado a Kilmosef y sus palabras, a sus enseñanzas, igualmente se sentia demasiado cansado, ya no podia ignorar mas su agotamiento de haber estado caminando por dos dias por el dificultoso camino de una caverna que no conocia y que no veia practicamente nada, solo le faltaba un poco mas

La persona que le estaba haciendo señas con la antorcha, empezo a hacer ruidos, que Ejj'am no entendia, los musculos le quemaban, de pronto se acordo de la mano que llevaba entre sus manos, y decidio ocultarla en uno de sus bolsos, luego recordo que no los llevaba consigo, y no tenia lugar donde guardarla, el estaba en una encrucijada, acercarse a ellos y deshacerse de lo ultimo Kilmoself, o aferrarse a los restos de su maestro y ser rescatado por estas personas, se detuvo a pensar, se absorto y luego empezo a ver todo oscuro, le parecia demasiado cruel deshacerse de Kilmoself, pero tambien recordaba las ultimas palabras de su maestro "corre, salvate niño bobo", mientras todo se ponia oscuro, cuando se dio cuenta sus piernas empezaron a desaparecer en el guano, entonces supo que estaba desfalleciendo y solo atento a apretar la mano de su maestro contra su pecho. Se desmayo a unos treinta metros de ser rescatado.


viernes, 15 de abril de 2022

Maestro

 -Vamos muchacho muevete rapido, debemos llegar antes de lo que he prometido, jejeje, solo asi podre enseñarte algo.- dijo el viejo encapuchado mientras rodeaba una roca en el camino.- tal vez estes enojado por hacerte levantar tan temprano pero es la unica forma de encontrar una caravana que nos ayude a llegar mas temprano, ademas es una forma de ganarse unas monedas. - refunfuñando entre dientes dijo algo, que solo Ejj'am solo escucho algo como "putos hipocritas creen que solo con 2 monedas de plata llegaremos"

-Aproximadamente en cuanto tiempo llegariamos si viniera alguna carreta, ¿no hubiera sido mejor andar a caballo? - dijo en tono quejumbroso- por lo menos en uno, ud no es tan grande y yo tampoco.

-No, no, no. - dijo el hombrecito moviendo a ritmo su dedo en cada palabra- no, no, no ¿y si le pasa algo al caballo mientras lo andamos? no, no, no, que horror, lo mejor es hacer esto que te digo, ademas soy tu maestro, tenes que aprender de mi, y esto tambien es una leccion. 

-¿Una leccion de humildad? - pregunto el joven, mientras se detenia en seco, haciendo que su maestro tambien se detuviera. - Acaso esos "putos hipocritas" como ud los llamo, quieren ¿que ud aprenda esa leccion tambien? digo, con esas monedas de plata podriamos haber comprado un caballo, en cambio ud quiere lucrar siendo compañia de una caravana, supongo, digo supongo, puede ser que me equivoque.

-Mas respeto con sus mayores señorito... - fulminandolo con una mirada sentencio. -Ud no conoce lo que es aqui afuera, ud no conoce de los peligros de andar por las montañas. Asi que por lo que mi respecta, prefiero que ud y yo estemos a salvo, lleguemos tranquilamente y en paz como maestro y pupilo y proseguir con nuestras acciones... -la cara del semielfo estaba llena de ira mientras decia con todo respeto con el cuidado de no ofender a Ejj'am- tengo mis precauciones y tengo mis razones. Por favor entiendalo... - mientras se frotaba las manos inconscientemente.

-Esta bien, maestro... - suspiro Ejj'am asumiendo que lo que habia dicho le habia hecho daño a superior.

Anduvieron en silencio por unas horas hasta que el sol apenas se veia salir, de pronto escucharon el ruido de caballos y tipico el ruido de armaduras. Venian detras de ellos, rapidamente Kilmosef le hizo una seña con la antorcha y un guardia se apresuro al encuentro.

-Buenos dia'a- dijo el mercanario mientras se sacaba el casco. Su piel era demasiada blanca y con muchas pecas de un tono entre rojo y negro, su pelo era un rojo demasiado oscuro, era joven pero un poco mas mayor que Ejj'am - ¿se les ofrece algo?

-Buen dia, mi nombre es Kilmosef, y este es mi ayudante.- Ejj'am lo miro desconcertado mientras decia esto- pues nos dirigimos hacia el norte, mas que nada hacia el noroeste, ¿y uds?

-Bueno, eso no puedo contarselo, pero si necesitan indicaciones les puedo marcar su mapa sin "problemos". 

-¿Valadiro? ¿cierto? viven detras de las montañas hacia nos dirigmos, puedo suponer que vienen cargados del comercio local, ¿no? Esta bien muchacho, podes hablarnos tranquilos, venimos solos, no vamos a asaltarlos, es mas, si quieren podemos unirnos a uds para defender la caravana de posibles problemas.

El valadiro suspiro y dijo- ¿Como van a ayudar uds? no se les ve una arma alguna, y son demasiados flacos para ser pugilistas, -

-Con magia.- se apresuro a decir Ejj'am, los ojos del valadiro se abrieron lentamente porque le costo entender que significa hasta que se abrieron lo maximo que se pudo, mientras se apresuraba a poner su mano en el pomo de la espada, y pateo fuerte al caballo, mientras tiraba de las correas para volver a la caravana. -¿Que? ¿que tiene?- grito Ejj'am mirando al jinete volver y a su maestro mientras este tenia una sonrisa de oreja a oreja.

-Prepara tu hechizo mas llamativo niño, lo vamos a necesitar. -ruidos guturales le siguieron al consejo.

Se escucho unos gritos que llenaron al bosque enteros, unos momentos de silencio, todos los de la caravana se reunieron y organizaron los carromatos para que no los vieran deliberar, aunque se escuchaban gritos, Ejj'am no podia entender nada por que estaban gritando en su dialecto.

Al cabo de unos minutos 5 jinetes acompañados del primero que vieron, esta vez todos con cascos puestos. Se acerco lentamente un jinete que parecia ser el mas grande de ellos, y señalo a Ejj'am diciendole. -Tu para mi- bajandose del caballo. -Tira tu poder- abriendo los brazos, unos de los jinetes se apresuro a jalar de las correas del caballo, mientras este giganton se acercaba a Ejj'am.

Ejj'am miro a Kilmosef, y le hizo una seña de que lo hiciera, el dubitativo Ejj'am no sabia que estaba pasando, -Lo,.. lo mas fuerte...?- pregunto al semielfo, que le contesto con la misma seña. Una estela de escarcha y humo choco tan fuerte contra el grandulo que lo hizo volar unos tres metros cayendo en el terreno fangoso, el primer valadiro bajo tan rapido como le permitia su armadura, le quito el casco mientras gritaba su nombre, instantaneamente recibio un cacheton con el guantelete, e inmediatamente gritaron todos al unisono: -Unyeaaaaaaaaah- la felicidad de los valadiros que empezaron a cantar mientras una pareja de jinetes hacian fintas uno contra el otro en forma de baile mientras los caballos giraban y ellos cantaban.

La cara de Ejj'am denotaba la incomprension absoluta, busco el rostro de su maestro en forma de respuestas, pero solo vio a una semielfo cantado la misma cancion en ese idioma que no entendia, mientras saltaba para ponerlo de rodillas para poder abrazarlo desde los hombro.

Muchos mas valadiros mujeres y hombres se acercaron a ver lo que pasaba mientras saltaban y cantaban al ver la escena, levantaron a Ejj'am y al giganton aun aturdido en modo festejo; fueron aceptados en la caravana.

-Los valadiros le temen y aman a la magia, sus rituales mas especiales se utiliza la magia de cierta forma, con el ataque que le hiciste si lo matabas era mas que seguro que no ibamos a sobrevivir, pero como al haberlo atacado con todas tus fuerzas y el haber sobrevivido, lo mas marcado como un guerrero mas que fuerte y ademas el golpe magico habia dejado una marca similar al simbolo del dios de los valadiros, solo significaba que los dioses los seguian protegiendolos, especialmente a este giganton-

-Solo fue casualidad- dijo Ejj'am tratando de convencerse a si mismo de que los dioses no los protegian de alguna forma.

-No fue casualidad- mientras le servia mas vino en un jarro metalico, y con gesto de su otra mano, dibujo un pene en el jarron de Ejj'am, y ahi lo entendio, pero no volvio a tocar el jarron,



lunes, 22 de noviembre de 2021

Invitados

 La sensacion de un sueño olvidado, la sensacion de algo horrible que ha pasado el dia anterior, el fantasma de una pesadilla, el temor invisible pero existente en el pecho, me obligo a abrir los ojos, y miedo a algo que no esta ahi...

Me levante sintiendo una cálida fogata, la contradiccion de mis sensaciones y mi intuicion, me hizo dudar sobre la realidad misma, se suponia que estaba agonizando, ¿acaso sera esto la muerte? 

El silencio de la cueva era interrumpida por el crepitar de un pequeño fuego a unos metros mios, el dolor en mi pecho y hombro era paralizador, supuse que seguia con vida, el dolor solo se vive en carne viva, asi dicen los fantasmas, un poco de alivio vino a mi, pero mas intrigado por saber que o quien me habia ayudado a estar "salvaguardado" aunque estaba bien vendado, empece a buscar algo que me diera pistas de que habia pasado, empece a recordar una figura y una frase, pero era demasiado borrosa, ¿habra sido alguno de la abadia? ¿querran que este de vuelta? 

Mis dudas fueron aclaradas cuando oi unas piasadas, sin intenciones de ser sigiloso, supongo para despertarme mas que nada, se sento del otro lado de la pequeña fogata, dijo algo en un idioma que no entendi, y se cerro la entrada de la cueva, luego de su espalda saco unos leños y los apoyo suavemente en la fogata mientras le decia palabras suaves en ese mismo idioma, y la leña ardio con fuerza, apesar de eso, debajo de la capucha no se ilumino para dejar ver los rasgos de este hombre.

—Perdona mi tardanza, supongo que has estado hace mucho despierto y con miles de preguntas antes que nada, me presento, soy Rogflaz.— hizo una especie de reverencia que termino en un estiramiento de hombros y un bostezo. — Llevas unos dias descansando, supongo que tendras hambre.—

—Para serte sincero, si, supongo que... gracias.— Ejj'am busco en los ojos de Rogflaz, alguna insuacion, algo antes de preguntar lo evidente. —¿porque me salvaste? 

—Ja, simplemente eras muchacho que fue herido en la inmensidad del bosque, era salvarte o dejarte morir, ¿que diferencia hay? — de repente saco de algo de su capa, un daga con brillosa era su hoja. —Habria que si realmente valio la pena haberte salvado o no, ¿tu que crees, mago?

Con todas las de perder, Ejj'am, sin miedo, sonrio y dijo.

—¿Desde cuando los jueces viven en los bosques rescatando gente para condenarlos? ¿Con que juicio alguien podria dar castigo a alguien a quien esta viviendo una condena? Para serte sincero, no temo a la muerte, la muerte vendra cuando ella quiera reclamarme, y si bien podria parecerte facil...

—No me malentiendas, joven— sacando un trozo de carne seca, y procedio a cortar pequeños trozos. — no pretendo tu vida, solo digamos que mi vida es algo aburrida y siempre que puedo me gusta conversar, a lo que me refiero si valio la pena, es ver si eres una persona facisnante o simplemento otro vulgar campesino que pretender ser buen cazador, jajajaja. Debiste haber visto tu cara... —dijo mientras guardaba la daga, y se levantaba para brindarle los trozos a Ejj'am. —No puedes mover mucho ese brazo, pero solo por hoy te servire, y si tienes fuerzas podremos cambiar una que otra historia. 

Rogflaz se acomodo cerca de Ejj'am y con un trozo de carne previamente cortado, empezo a comer despues de haber asistido al herido Ejj'am, se detuvo y mirando al joven, masticando al preguntar. 

—¿De donde eres? ¿Alguna especie de noble malherido?— examinando las ropas del joven —¿Mago?— depronto su semblante cambio, a uno disgustado, seguido de un silencio que dejo a Ejj'am sin respuesta. —¿Porque no me has dicho tu nombre?

Tragando saliva, el mago, visiblemente nervioso dijo.

—¿Acaso eso importa?— Preguntandose mas para el que para Rogflaz, pero ante la atenta mirada de el y una mueca para hacer que siguiera hablando, Ejj'am suspiro y prosiguio. —Soy de la orden, o era, la orden de Teimpler, se supone que me faltan años para salir de ahi, pero mi tutor fue asesinado...— Una pausa, lleno la caverna, mientras una lagrima corria por la mejilla de Ejj'am, Rogflaz solo se contuvo a mirarlo y a desviar la mirada al fuego, hundiendose en sus recuerdos, cuando el joven se recompuso tomo aliento —Pero me venge, pero no tan bien como puedes notar

Al girar la cabeza para verse, un dolor tiro de el que lo hice apretarlos dientes.

—Esta bien, tranquilo— aconsejo Rogflaz.

—Me llamo Ejj'am— dijo mirandolo con sus ojos rojos de rabia y tristeza...—Necesito volver, avisarles de lo que paso... ha quedado uno de ellos vivo, necesito saber quien es, donde esta, encontrarlo y matarlo.

Suspirando y levantandose del lado, con la vista atonita de Ejj'am, Rogflaz busco algo en sus bolsillos, primero se limpio las manos con agua mientras decia —Primero debes descansar, estas inconsciente de tu estado, paso a paso se hacen estas cosas...—mientras se disponia a sacar un polvo amarillo. —Es posible que te duela, y mucho, posiblemente te desmayes, y en unos dias despiertes, pero es lo unico mas efectivo para aliviar y curar esa herida tuya.— se rio y miro buscando decision, mas que consentimiento ante el procedimiento— Supongo que puedo ayudarte, ¿supongo que aceptarias mi ayuda? 

Con una mirada de decision Ejj'am pregunto.—¿Puedo confiar?— buscando un signo de desconfianza mientras de su mano izquierda todos los dedos apuntaban al pecho de Rogflaz.

Rapidamente, sabiendo lo que significaba ese gesto, guardo el saquito, se agacho, tomo la mano de Ejj'am y cerro la mano con paciencia, en frente de su propia cara dijo—Parece que ya lo haces— mientras le daba una sonrisa.


lunes, 24 de mayo de 2021

Despues de aquel dia.

 Mi mision era facil, buscar quienes mataron a Kilmosef Euduya, un grupo de cinco, cinco guardias de la espalda dorada, caballeros con un escudo amarillo, no fueron dificiles de encontrar, pasaron por un pueblo antes de adentrarse en el bosque en el atardecer, se pusieron a beber y comer, mientras cantaban y muchos se animaban a cantar con el, aquel muchacho tan alegre tan feliz, no sabia que le deparaba, su lider permanecia mirando divertido como festejaban, la ira me hizo sonreir, mientras solo me dignaba a oir como contaban que habia masacrado a un "elfo brujo" y que se lo pasaban de espada en espada. "Ser frio como abismo" el mantra retumbaba en mi cabeza, mientras trataba de oir a donde iban, mi espera no se hizo tan larga al escuchar al mismo tipo alegre "vamos a volver a Jonne, y creo que me ire contigo, mientras abrazaba a una chica que se le habia acercado" Bien, ya tenia el donde, solo faltaba el cuando, que justo llego de la mano de esta joven "¿Entonces cuando partimos?" decia mientras ella pasaba su antebrazo por la nuca del caballero antes de besarla le dijo "Pues tenemos toda esta noche para que me convenzas, mañana en la mañana partimos" Tenia que apurarme.

Tome prestado del cuerpo de Kilmoself sus dedos, me iban a servir, como dicen en la abadia "donde hay un cuerpo hay una finita cantidad de herramientas" "el mayor honor es servir aun despues de la muerte" "ser frio como el abismo" plante cada dedo cerca del camino por donde ellos iban a venir, encapuchado obviamente, para que nadie me pudiera reconocer que estuve en aquella taberna, y empece el ritual, todo estuvo listo y todo iba a salir a pedir de boca... sali detras de un arbol y ellos venian tan ensimismados invoque tres esqueletos delante mio y dos a los costados, ignoraron a los de los costados al ver como su lider entro en rabia cuando dije "uds pagaran por lo que le hicieron a Kilmosef" rapidamente con un solo espadazo lateral destruyo a los tres esqueletos de un solo tajo, luego vino a por mi, pero ya no estaba esperando con mano solo tocandolo iba a hacer que se durmiera, en ese momento puso su espada en mi hombro y presiono tan fuerte que pense que era mi fin, y ahi hice explotar a los esqueletos, la potencia de la magia viene de fuerza del material que se tiene... deshicieron a dos mientras que las heridas de otros dos mas fueron tan devastadoras que se desangrarian en segundos, gracias Kilmosef... La estaba estaba incrustada en mi hombro, cualquier intento de sacarla me haria desangrarme, por ultimo... este caballero me inquietaba su cara, no se explicarlo, no queria matarlo... no tengo las fuerzas, pero debo tratarlo... no pude agacharme para cortarle la yugular, no me quedaban tantas fuerzas para empuñar solo proyecte todo el daño necrotico que podia... unas garras hechas de sombras atraviesan metal y rasguñan la carne maldiciendola, me deleite viendo como se movia inerte lo deje maltrecho y me fui, seguro que los lobos van a terminar el trabajo, solo me queda volver a mi refugio y hablar con los muertos, su sabiduria me hara saber que debo hacer con esta espada, que poco a poco me esta haciendo desangrar... 

El primer dia solo llegue a buscar refugio y a contactarme con Kilmosef, me miro y se sintio orgulloso, un poco apenado, supongo que por el potencial que veia en mi, y ahora siendo sentenciado, y de pronto dijo: "la muerte no es el fin, es la magnum opus, si bien ahora no estoy en el mundo, me alegra ver que sigues con vida, pero... no por mucho... tal vez debas sacarte la espada y entregarte al abismo" acto seguido, la bruma de su presencia desaparecio, y la soledad volvio a mi tan fria como la noche de invierno, aquella que fue cuando nos conocimos, solte una maldicion por mi situacion y contemple la noche y la luna que estaba siendo ocultada por una nube. Luego de aquellas palabras... decidi sacarme esa espada y solo morir ahi... nunca aprende magia de curacion, eso era para los debiles, habia luna llena que salia a ver como la sangre salia de mi a borbotones. Alguna que otra vez soñe... a alguien que me tomaba la mano y veiamos a la luna llena con cierta devocion... un sueño muy vivido... salude a la luna y cai rendido, sabia que aunque pudiera, mis ojos no se iban a volver a abrir una temporada.

En esa oscuridad, los recuerdos volvian de adelante para atras... de mis ultimos dias hasta cuando empece este camino... y recuerdos que no recordaba: la mano que me tomaba empezaba a tener voz, una voz de una mujer... era mayor y en su voz habia amor... luego un abrupto movimiento me saco de este estado onirico... pero no pude abrir los ojos lo suficiente para ver que era, solo la sombra de algo que estaba al lado mio... su voz me sono familiar... ¿Kilmosef? dentro de mi senti que mi corazon se estaba dando vuelta pero sin miedo supe que el me venia a buscar, solo me relaje mas... hasta que dijo "ja, aun no, niño bobo... todavia no"


El dia despues

Me levante adolorido por el combate de ayer.

Aquel hechicero, logro ser una amenaza formidable, pero huyo del terreno cuando pudimos organizarnos para repelerlo, pero su huida fue planeada, logre asestarle unos golpes, después que atravesé a sus esbirros, esqueletos tan frágiles, no dude en destrozarlos, pero mis compañeros los ignoraron... pobre de ellos, si tan solo hubieran sabido que al darle la espalda estos "explotarian" por decirlo de alguna forma, la sagacidad del hechicero, como si todo fuera a dar de boca en su plan. Me siento devastado por haber caido tan facil, pero ver a mis compañeros caer mientras mis ojos se cerraban, pero ese perro no se fue sano... logre atravesarle el hombro con mi espada y deje caer todo el peso de mi ira. Antes que el peso de un sueño mermara mis fuerzas.

Al despertar, no encontre el cuerpo de aquel hechicero, solo un rastro de sangre, y menos mi espada... tome fuerzas para juntar los restos de mis compañeros... y quemarlos en una hogera comun... estos chicos, fueron con quien luche hombro a hombro durante años para erradicar toda maldad que amenace a la gente comun, a pesar de eso... tome sus espadas y armaduras y las enterre... si bien podia llevarme alguna de esas espadas, pero cada espada es especial para cada miembro de la orden, solo se puede heredar en vida... y ahora estan muertos, el hechicero estoy seguro que hubiera usado sus cuerpo para usar su magia necrotica... por amor de señor de la luz que dificil seria enfrentar a un no muerto de un compañero... el fuego purificaran sus heridas y los guiaran a la luz mayor.

Dos dias despues de seguir el rastro de sangre, mas o menos, llegue a un pueblo, en donde me recibieron con sus caras muy preocupadas, no los reconoci hasta que me di cuenta que llegue a mi primer hogar, solo un puñado de pueblerinos me reconocieron, algunos fueron mis amigos, ahora son padres. Sus hijos por primera vez veian a un "heroe" (asi es como me llamaron) tan maltrecho, se asombraron de mis heridas a pesar que tenia la armadura puesta, "¿como es posible que tengas estas heridas a pesar de tener esta armadura puesta, te la sacaste para pelear, fue una emboscada de media noche?" Se asombraron al conocer mi negativa. Despues de eso, me desplome, me llevaron a mi antigua casa, en donde vivian mis padres, quedo en desuso, por alguna razon nadie queria habitarla aunque tuve ayuda de ciertos sujetos, entre ellos estaba Reynald, siempre venia con sus dos hijos; Bestus y Ciara. Bestus el mayor de los dos tiene unos 5 años, un niño muy energico me preguntaba toda clase de cosas acerca de quien era, porque no tenia espada, con quienes habia luchado, siempre miraba a su padre antes de responder, adolorido de las risas que me sacaban sus preguntas y la forma tan entusiasta de preguntar esperando una magica respuesta, mientras que Ciara solo me miraba detras de su padre, le daba vergüenza hablar tendria unos 3 años, parecia siempre tener sueño, si bien venian todas las mañanas con sus hijos y en las tardes solia venir solo a traerme algunos viveres, el me contaba cosas del pasado, y cosas de esta casa... me conto que alguien solia venir aqui, o sospechaban que alguien vivia aqui cuando nadie veia, pero solia escucharse cosas... no quiso asustarme, aunque sospecho que el no temia eso, pero me dijo que iba a estar alerta mientras me recuperaba.

Cuando ya pude ponerme en pie, recorri la casa, años que pasaron sin recordarla, y al poder recordarla... tan pequeña... en donde estuve reposando fue la habitacion de mis padres... un tristeza recorrio por mi mente... mi madre... mi padre... y mi hermano... una tristeza mayor cuando entre en nuestra habitacion... la ventana estaba abierta, mi padre solia clavarla para que no nos escaparamos por la noche, pero siempre el trabajo en equipo podia hacernos vivir lo que queriamos... la ventana estaba abierta... la cama deshecha... ya veia que Reynald tenia razon... alguien solia venir a descansar en las noches aqui, seguro que algun cazador que prefiere el techo antes que el bosque, no lo culpo... investigue mejor la cama, trapos sangrientos estaban debajo de la cama, pero no tenian olor, me resulto raro... luego recorde hechicero, mi cuerpo se debilito al poder hilar la idea que el estuvo descansando aca, al lado mio... en la cama de mi hermano fallecido... un dolor en el pecho se hizo latente... miedo, el mal que estoy buscando esta aca, en donde en donde fui feliz y todo lo perdi... no puedo permitir que todos sean victimas de este asqueroso ser...