lunes, 22 de noviembre de 2021

Invitados

 La sensacion de un sueño olvidado, la sensacion de algo horrible que ha pasado el dia anterior, el fantasma de una pesadilla, el temor invisible pero existente en el pecho, me obligo a abrir los ojos, y miedo a algo que no esta ahi...

Me levante sintiendo una cálida fogata, la contradiccion de mis sensaciones y mi intuicion, me hizo dudar sobre la realidad misma, se suponia que estaba agonizando, ¿acaso sera esto la muerte? 

El silencio de la cueva era interrumpida por el crepitar de un pequeño fuego a unos metros mios, el dolor en mi pecho y hombro era paralizador, supuse que seguia con vida, el dolor solo se vive en carne viva, asi dicen los fantasmas, un poco de alivio vino a mi, pero mas intrigado por saber que o quien me habia ayudado a estar "salvaguardado" aunque estaba bien vendado, empece a buscar algo que me diera pistas de que habia pasado, empece a recordar una figura y una frase, pero era demasiado borrosa, ¿habra sido alguno de la abadia? ¿querran que este de vuelta? 

Mis dudas fueron aclaradas cuando oi unas piasadas, sin intenciones de ser sigiloso, supongo para despertarme mas que nada, se sento del otro lado de la pequeña fogata, dijo algo en un idioma que no entendi, y se cerro la entrada de la cueva, luego de su espalda saco unos leños y los apoyo suavemente en la fogata mientras le decia palabras suaves en ese mismo idioma, y la leña ardio con fuerza, apesar de eso, debajo de la capucha no se ilumino para dejar ver los rasgos de este hombre.

—Perdona mi tardanza, supongo que has estado hace mucho despierto y con miles de preguntas antes que nada, me presento, soy Rogflaz.— hizo una especie de reverencia que termino en un estiramiento de hombros y un bostezo. — Llevas unos dias descansando, supongo que tendras hambre.—

—Para serte sincero, si, supongo que... gracias.— Ejj'am busco en los ojos de Rogflaz, alguna insuacion, algo antes de preguntar lo evidente. —¿porque me salvaste? 

—Ja, simplemente eras muchacho que fue herido en la inmensidad del bosque, era salvarte o dejarte morir, ¿que diferencia hay? — de repente saco de algo de su capa, un daga con brillosa era su hoja. —Habria que si realmente valio la pena haberte salvado o no, ¿tu que crees, mago?

Con todas las de perder, Ejj'am, sin miedo, sonrio y dijo.

—¿Desde cuando los jueces viven en los bosques rescatando gente para condenarlos? ¿Con que juicio alguien podria dar castigo a alguien a quien esta viviendo una condena? Para serte sincero, no temo a la muerte, la muerte vendra cuando ella quiera reclamarme, y si bien podria parecerte facil...

—No me malentiendas, joven— sacando un trozo de carne seca, y procedio a cortar pequeños trozos. — no pretendo tu vida, solo digamos que mi vida es algo aburrida y siempre que puedo me gusta conversar, a lo que me refiero si valio la pena, es ver si eres una persona facisnante o simplemento otro vulgar campesino que pretender ser buen cazador, jajajaja. Debiste haber visto tu cara... —dijo mientras guardaba la daga, y se levantaba para brindarle los trozos a Ejj'am. —No puedes mover mucho ese brazo, pero solo por hoy te servire, y si tienes fuerzas podremos cambiar una que otra historia. 

Rogflaz se acomodo cerca de Ejj'am y con un trozo de carne previamente cortado, empezo a comer despues de haber asistido al herido Ejj'am, se detuvo y mirando al joven, masticando al preguntar. 

—¿De donde eres? ¿Alguna especie de noble malherido?— examinando las ropas del joven —¿Mago?— depronto su semblante cambio, a uno disgustado, seguido de un silencio que dejo a Ejj'am sin respuesta. —¿Porque no me has dicho tu nombre?

Tragando saliva, el mago, visiblemente nervioso dijo.

—¿Acaso eso importa?— Preguntandose mas para el que para Rogflaz, pero ante la atenta mirada de el y una mueca para hacer que siguiera hablando, Ejj'am suspiro y prosiguio. —Soy de la orden, o era, la orden de Teimpler, se supone que me faltan años para salir de ahi, pero mi tutor fue asesinado...— Una pausa, lleno la caverna, mientras una lagrima corria por la mejilla de Ejj'am, Rogflaz solo se contuvo a mirarlo y a desviar la mirada al fuego, hundiendose en sus recuerdos, cuando el joven se recompuso tomo aliento —Pero me venge, pero no tan bien como puedes notar

Al girar la cabeza para verse, un dolor tiro de el que lo hice apretarlos dientes.

—Esta bien, tranquilo— aconsejo Rogflaz.

—Me llamo Ejj'am— dijo mirandolo con sus ojos rojos de rabia y tristeza...—Necesito volver, avisarles de lo que paso... ha quedado uno de ellos vivo, necesito saber quien es, donde esta, encontrarlo y matarlo.

Suspirando y levantandose del lado, con la vista atonita de Ejj'am, Rogflaz busco algo en sus bolsillos, primero se limpio las manos con agua mientras decia —Primero debes descansar, estas inconsciente de tu estado, paso a paso se hacen estas cosas...—mientras se disponia a sacar un polvo amarillo. —Es posible que te duela, y mucho, posiblemente te desmayes, y en unos dias despiertes, pero es lo unico mas efectivo para aliviar y curar esa herida tuya.— se rio y miro buscando decision, mas que consentimiento ante el procedimiento— Supongo que puedo ayudarte, ¿supongo que aceptarias mi ayuda? 

Con una mirada de decision Ejj'am pregunto.—¿Puedo confiar?— buscando un signo de desconfianza mientras de su mano izquierda todos los dedos apuntaban al pecho de Rogflaz.

Rapidamente, sabiendo lo que significaba ese gesto, guardo el saquito, se agacho, tomo la mano de Ejj'am y cerro la mano con paciencia, en frente de su propia cara dijo—Parece que ya lo haces— mientras le daba una sonrisa.


lunes, 24 de mayo de 2021

Despues de aquel dia.

 Mi mision era facil, buscar quienes mataron a Kilmosef Euduya, un grupo de cinco, cinco guardias de la espalda dorada, caballeros con un escudo amarillo, no fueron dificiles de encontrar, pasaron por un pueblo antes de adentrarse en el bosque en el atardecer, se pusieron a beber y comer, mientras cantaban y muchos se animaban a cantar con el, aquel muchacho tan alegre tan feliz, no sabia que le deparaba, su lider permanecia mirando divertido como festejaban, la ira me hizo sonreir, mientras solo me dignaba a oir como contaban que habia masacrado a un "elfo brujo" y que se lo pasaban de espada en espada. "Ser frio como abismo" el mantra retumbaba en mi cabeza, mientras trataba de oir a donde iban, mi espera no se hizo tan larga al escuchar al mismo tipo alegre "vamos a volver a Jonne, y creo que me ire contigo, mientras abrazaba a una chica que se le habia acercado" Bien, ya tenia el donde, solo faltaba el cuando, que justo llego de la mano de esta joven "¿Entonces cuando partimos?" decia mientras ella pasaba su antebrazo por la nuca del caballero antes de besarla le dijo "Pues tenemos toda esta noche para que me convenzas, mañana en la mañana partimos" Tenia que apurarme.

Tome prestado del cuerpo de Kilmoself sus dedos, me iban a servir, como dicen en la abadia "donde hay un cuerpo hay una finita cantidad de herramientas" "el mayor honor es servir aun despues de la muerte" "ser frio como el abismo" plante cada dedo cerca del camino por donde ellos iban a venir, encapuchado obviamente, para que nadie me pudiera reconocer que estuve en aquella taberna, y empece el ritual, todo estuvo listo y todo iba a salir a pedir de boca... sali detras de un arbol y ellos venian tan ensimismados invoque tres esqueletos delante mio y dos a los costados, ignoraron a los de los costados al ver como su lider entro en rabia cuando dije "uds pagaran por lo que le hicieron a Kilmosef" rapidamente con un solo espadazo lateral destruyo a los tres esqueletos de un solo tajo, luego vino a por mi, pero ya no estaba esperando con mano solo tocandolo iba a hacer que se durmiera, en ese momento puso su espada en mi hombro y presiono tan fuerte que pense que era mi fin, y ahi hice explotar a los esqueletos, la potencia de la magia viene de fuerza del material que se tiene... deshicieron a dos mientras que las heridas de otros dos mas fueron tan devastadoras que se desangrarian en segundos, gracias Kilmosef... La estaba estaba incrustada en mi hombro, cualquier intento de sacarla me haria desangrarme, por ultimo... este caballero me inquietaba su cara, no se explicarlo, no queria matarlo... no tengo las fuerzas, pero debo tratarlo... no pude agacharme para cortarle la yugular, no me quedaban tantas fuerzas para empuñar solo proyecte todo el daño necrotico que podia... unas garras hechas de sombras atraviesan metal y rasguñan la carne maldiciendola, me deleite viendo como se movia inerte lo deje maltrecho y me fui, seguro que los lobos van a terminar el trabajo, solo me queda volver a mi refugio y hablar con los muertos, su sabiduria me hara saber que debo hacer con esta espada, que poco a poco me esta haciendo desangrar... 

El primer dia solo llegue a buscar refugio y a contactarme con Kilmosef, me miro y se sintio orgulloso, un poco apenado, supongo que por el potencial que veia en mi, y ahora siendo sentenciado, y de pronto dijo: "la muerte no es el fin, es la magnum opus, si bien ahora no estoy en el mundo, me alegra ver que sigues con vida, pero... no por mucho... tal vez debas sacarte la espada y entregarte al abismo" acto seguido, la bruma de su presencia desaparecio, y la soledad volvio a mi tan fria como la noche de invierno, aquella que fue cuando nos conocimos, solte una maldicion por mi situacion y contemple la noche y la luna que estaba siendo ocultada por una nube. Luego de aquellas palabras... decidi sacarme esa espada y solo morir ahi... nunca aprende magia de curacion, eso era para los debiles, habia luna llena que salia a ver como la sangre salia de mi a borbotones. Alguna que otra vez soñe... a alguien que me tomaba la mano y veiamos a la luna llena con cierta devocion... un sueño muy vivido... salude a la luna y cai rendido, sabia que aunque pudiera, mis ojos no se iban a volver a abrir una temporada.

En esa oscuridad, los recuerdos volvian de adelante para atras... de mis ultimos dias hasta cuando empece este camino... y recuerdos que no recordaba: la mano que me tomaba empezaba a tener voz, una voz de una mujer... era mayor y en su voz habia amor... luego un abrupto movimiento me saco de este estado onirico... pero no pude abrir los ojos lo suficiente para ver que era, solo la sombra de algo que estaba al lado mio... su voz me sono familiar... ¿Kilmosef? dentro de mi senti que mi corazon se estaba dando vuelta pero sin miedo supe que el me venia a buscar, solo me relaje mas... hasta que dijo "ja, aun no, niño bobo... todavia no"


El dia despues

Me levante adolorido por el combate de ayer.

Aquel hechicero, logro ser una amenaza formidable, pero huyo del terreno cuando pudimos organizarnos para repelerlo, pero su huida fue planeada, logre asestarle unos golpes, después que atravesé a sus esbirros, esqueletos tan frágiles, no dude en destrozarlos, pero mis compañeros los ignoraron... pobre de ellos, si tan solo hubieran sabido que al darle la espalda estos "explotarian" por decirlo de alguna forma, la sagacidad del hechicero, como si todo fuera a dar de boca en su plan. Me siento devastado por haber caido tan facil, pero ver a mis compañeros caer mientras mis ojos se cerraban, pero ese perro no se fue sano... logre atravesarle el hombro con mi espada y deje caer todo el peso de mi ira. Antes que el peso de un sueño mermara mis fuerzas.

Al despertar, no encontre el cuerpo de aquel hechicero, solo un rastro de sangre, y menos mi espada... tome fuerzas para juntar los restos de mis compañeros... y quemarlos en una hogera comun... estos chicos, fueron con quien luche hombro a hombro durante años para erradicar toda maldad que amenace a la gente comun, a pesar de eso... tome sus espadas y armaduras y las enterre... si bien podia llevarme alguna de esas espadas, pero cada espada es especial para cada miembro de la orden, solo se puede heredar en vida... y ahora estan muertos, el hechicero estoy seguro que hubiera usado sus cuerpo para usar su magia necrotica... por amor de señor de la luz que dificil seria enfrentar a un no muerto de un compañero... el fuego purificaran sus heridas y los guiaran a la luz mayor.

Dos dias despues de seguir el rastro de sangre, mas o menos, llegue a un pueblo, en donde me recibieron con sus caras muy preocupadas, no los reconoci hasta que me di cuenta que llegue a mi primer hogar, solo un puñado de pueblerinos me reconocieron, algunos fueron mis amigos, ahora son padres. Sus hijos por primera vez veian a un "heroe" (asi es como me llamaron) tan maltrecho, se asombraron de mis heridas a pesar que tenia la armadura puesta, "¿como es posible que tengas estas heridas a pesar de tener esta armadura puesta, te la sacaste para pelear, fue una emboscada de media noche?" Se asombraron al conocer mi negativa. Despues de eso, me desplome, me llevaron a mi antigua casa, en donde vivian mis padres, quedo en desuso, por alguna razon nadie queria habitarla aunque tuve ayuda de ciertos sujetos, entre ellos estaba Reynald, siempre venia con sus dos hijos; Bestus y Ciara. Bestus el mayor de los dos tiene unos 5 años, un niño muy energico me preguntaba toda clase de cosas acerca de quien era, porque no tenia espada, con quienes habia luchado, siempre miraba a su padre antes de responder, adolorido de las risas que me sacaban sus preguntas y la forma tan entusiasta de preguntar esperando una magica respuesta, mientras que Ciara solo me miraba detras de su padre, le daba vergüenza hablar tendria unos 3 años, parecia siempre tener sueño, si bien venian todas las mañanas con sus hijos y en las tardes solia venir solo a traerme algunos viveres, el me contaba cosas del pasado, y cosas de esta casa... me conto que alguien solia venir aqui, o sospechaban que alguien vivia aqui cuando nadie veia, pero solia escucharse cosas... no quiso asustarme, aunque sospecho que el no temia eso, pero me dijo que iba a estar alerta mientras me recuperaba.

Cuando ya pude ponerme en pie, recorri la casa, años que pasaron sin recordarla, y al poder recordarla... tan pequeña... en donde estuve reposando fue la habitacion de mis padres... un tristeza recorrio por mi mente... mi madre... mi padre... y mi hermano... una tristeza mayor cuando entre en nuestra habitacion... la ventana estaba abierta, mi padre solia clavarla para que no nos escaparamos por la noche, pero siempre el trabajo en equipo podia hacernos vivir lo que queriamos... la ventana estaba abierta... la cama deshecha... ya veia que Reynald tenia razon... alguien solia venir a descansar en las noches aqui, seguro que algun cazador que prefiere el techo antes que el bosque, no lo culpo... investigue mejor la cama, trapos sangrientos estaban debajo de la cama, pero no tenian olor, me resulto raro... luego recorde hechicero, mi cuerpo se debilito al poder hilar la idea que el estuvo descansando aca, al lado mio... en la cama de mi hermano fallecido... un dolor en el pecho se hizo latente... miedo, el mal que estoy buscando esta aca, en donde en donde fui feliz y todo lo perdi... no puedo permitir que todos sean victimas de este asqueroso ser...