viernes, 17 de mayo de 2024

El hueheu



-Deben encontrarlos.- Dijo el anciano, mientras miraba su mano llena de anillos de colores apagados. Miro al grupo de personas, y presiono con la mirada de asco que solía hacer hacia los mas jovenes, e indico que se largaran con un gesto de su mano.

-Esto es estúpido, increíble y totalmente planificado- se dijo a si mismo.
-¿Que mas? Siempre hay algo mas.
    Esto dejo dubitativo, al anciano, siempre creía tener la razón con su primera intuición, últimamente le hacia caso a su consejero personal, cada vez estaba mas seguro con su consejo que con su intuición.
-Claro, ¿Cómo no lo vi? Esta tratando de derrocarme, tal vez, ¿no? 
    Dudaba el anciano, ya no era la figura imponente, ya no era la mente brillante de antaño, se consideraba así mismo una legenda viviente, pues entre los humanos no había tal obra semejante a la suya.
-Claro que si, siempre es así, jovenes dispuestos a ensuciarse las manos por gloria arrebatada de las manos de viejos, viejos pero no indefensos, como si valiera su arrogancia la mitad de la mugre que hay debajo de tus uñas.
    Su compañero era bueno después de tantos años aprendió a valorarlo, siempre lo aconsejaba, antes solía considerarlo demasiado impetuoso, lleno de una ambición camuflada, pero ahora era distinto como un perro disfrazado de oveja que se prepara para atacar al lobo, aunque a veces no existía tal lobo, últimamente tenia planes para todo. "Contingencia, siempre contingencia" 
    El viejo suspiro mirando a su compañero encauchado, suspiro y le dijo:
-¿Algún día podre verte la cara? digo, la verdadera.
-Sabes que no tengo ninguna, aunque quieres negarte a eso.

domingo, 26 de marzo de 2023

El sin cara.

Esta es una historia que no esta verificada aun, no se sabe si alguna vez existio precedentes pero se presume que asi empezo todo sobre estos secretos agentes.

Se conoce sobre un tal Marcus, de una posicion jerarquica envidiable, era un consul, ademas de ser consejero. Se le daba bien los tratos socioeconomicos en esas epocas pasadas. Ademas se habia labrado una amistad profunda con su emperador, y tambien con algunos reyes, se lo tenia en alta estima tanto por su carisma como su prevision casi exacta, se decia que tenia un don, para ver lo que pasaba. El emperador le dio derecho de tener tantas mujeres como quiso sin temor de romper matrimonios, cosa que el tomo dos matrimonios al mismo tiempo, uno en Azhakat, un reino del este montañoso y otro en las arenas de Kimmirutt, ambas mujeres eran hermosas, le dieron 4 hijos cada una, como dictaba la ley para los nobles, 2 hijos debian darse al ejercito cuales debian ser altos militares, el intuiyo que algo iba a pasar, el gran vacio que le dejo cuando sus hijos marcharon fue desgarrador, pero sus madres tambien sintieron eso, pero era un sentimiento normal, pese a esos sentires, Marcus se dedico a proteger esas conexiones politicas, cosa que hizo muy bien. No era un secreto que desde la milicia también habían artimañas, lo cual Marcus sufrió en carne propia, en cuestión de 1 año sus hijos murieron en practicas totalmente aleatorias, uno cuando trataba de montar su caballo, este lo arrojo dejándolo tieso en el instante, el maestro de monta mato al caballo y no pudo aplicar los auxilios pertinentes al hijo de Marcus y este murió a las horas, el otro era un poco mas grande, en el entrenamiento con armas, su compañero lo hirió de gravedad, una estocada cerca de pulmón, tampoco recibió a tiempo la atención y murió, un medico se excuso que iba a morir igual, a Marcus se le dio la vida de aquel joven que mato accidentalmente a su hijo, este joven se lo veía totalmente cuerdo pero sin arrepentimiento alguno, a cambio le dijo a Marcus una cosa antes de morir "el te esta buscando" con los ojos desorbitados como si no hubiera sido el chico quien había dicho esas palabras, los entrenadores se quedaron atónitos cuando Marcus después de haber matado a ese joven se le quedo gritando, "¡¿de quien estas hablando?!".
Pasados los dias, pasado la conmoción, Marcus empezo a averiguar sobre quien era el asesino de su hijo, nada mas que para compensar su muerte, cuestiones politicas que debian suplirse, para no manchar su imagen. Los padres tambien eran nobles, pero tambien entendieron que una muerte trae una muerte, mas si es en un campo de entrenamiento. Se dieron sus pesames, padres angustiados pero hijos esperanzados, puesto que estos asumirian una posicion mas favorable en sus respectivas cortes. Paso los dias en las tierras de Kimmirutt ya que una tormenta de arena, la cual no pudo adivinar se les vino encima. 
Estando en su palacio, en la medianoche alguien pidio cobijo y audiencia, cosa que se le dio, paso varios dias. Nadie supo de que charlaron en esos dias, pero salieron como muy buenos amigos con el vagabundo, siendo este un anciano de pelos grises, tez casi grisácea, solo tenia los colmillos por dientes, tan arrugado como un viejo papiro. Al poco tiempo el formo parte de su sequito, y casi se lo veia como un maestro para el, dado en las circunstancias que murio el padre de Marcus, el siendo muy joven, nunca tuvo una figura paterna, se intuye que el anciano formo parte del sequito casi como esa figura que no tuvo, dado en el luto que estaba pasando el consul. 
Un dia, raptaron al anciano, Marcus movio cielo y tierra para saber donde estaba. Sus visiones no pudieron ver nada mas que el ultimo lugar donde se lo vio, unas catacumbas afuera de las arenas, donde se separaba del yermo y empezaba las tierras de Azhakat, y luego entraron unos forajidos detras de el, los gritos de auxilio del anciano, le hizo pensar que el sabia del don de Marcus, pero se atrevio a pensar que era una reaccion normal, tomo una docena de sus mejores guardias, entre ellos su hijo mayor fue con el, puesto que debia tener experiencia en el campo de batalla, ademas iban con expertos que no iban a dejar que le pasaran algun accidente.
Cuando llegaron a la catacumba, encontraron a varios de esos forajidos, dispararon sus arcos, le dieron a Marcus en la pierna, pero el siguió cargando contra los secuestradores, luego de la batalla, y de reparar en sus heridas, con resignacion le dio ordenes a sus fuerzas que se divieran, su hijo quiso entrar con el grueso del grupo, pero su padre le dijo de quedarse con el y con otro soldado mas joven, y que buscaran los caballos y las pertenencias de los caidos.
Cuando hubo pasado unas cuantas horas, el sol se asomaba por el horizonte, los que se quedaron afuera, Marcus y compañia, empezaron a sospechar que algo habia pasado, ¿habian sido emboscado adentro? pero eran un grupo bien ordenado, bien equipado. El grupo se adentro en la catacumba, que habia sido esculpida en una meseta, tantos años ahi habia erosionado por el viento, pero su entrada tallada con unas estatuas como guardianes de esta, disponian mas brazos que los que un humano podia tener.
Cuando el sol ya no se pudo ver dentro del edificio, encendieron sus antorchas, con estas pudieron ver el horror, varios guardias yacian muertos, ademas de algunos vandalos, pero ninguna pista sobre el secuestrado, pero habia algo mas, mucho ollin sobre sus cuerpos, algo dificil de explicar, siguieron adentrandose y encontraron mas cadaveres de los bandidos con ese mismo polvo negruzco. Cuando llegaron a una camara mas grande, se encontraron con el anciano, y con su tunicas Marcus vio que era un mago, se disculpo por el desastre, fue asaltado pero los despacho rapido, fueron los ultimos que habian entrado, 

domingo, 16 de octubre de 2022

Ir a ningun lado

Embarrado con estiercol de murcielago, inconsciente, agotado, hambriento, pero tambien misterioso, sus ropas no eran comunes, observaron las jovencitas, una vez que pudieron socorrerlo, con sogas y con ayuda de su burro.
-Miralo ve, que le ha pasado ve, ¿estara muerto eh?- dijo la mas pequeña.
-No parece, lo llevemos al viejo, el que vimos viniendo, dijo que iba a pescar, y le hara falta un baño, no podemos llevarlo a otro lugar asi con estas pintas.- resolvio a la mayor, que se puso su sombrero y le puso su sombrero a su hermana menor, que habia dejado tirados cerca de unas rocas.
Improvisaron una camilla con unos palos pero se rompio al poco andar, entonces optaron por subirlo al burro, aunque este bufo por el olor, la mas pequeña busco entre algunos arbustos unas hojas perfumadas y se las acerco al hocico del animal, la hermana mayor al ver esto la felicito y abrazo torpemente a su hermanita pero de pronto volvieron a andar, el animal coopero despues de haber olido las hierbas.
Apresuraron el paso por unos minutos, la tensa cara de su hermana menor obligo a la menor a decir algo
-La ague, me enseño eso.- dijo con tono burlon, mirando a su hermana buscando mas aprobacion.
-Ja, la abue- dijo corrigiendo y dandole palmadas con la mano libre mientras tiraba por encima del hombro la correa del burro, su cara se veia mas despreocupada.- ojala la abuela te hubiera enseñado a peinarte -su hermana cruzo los brazos y se plato- dale apurate que tenemos que ir al viejo... tenemos que buscar tambien el guano para las plantas, la abuela tambien nos necesita para hacer la comida, y arrear a las ovejas. -su cara se volvio a tensar.
-¿que le habriau pasado? ¿dieste no es de aca?
Su hermana dio vuelta los ojos cuando escucho a su hermana hablar de mal forma, pero no fue severa con ella, despues de todo era una niña de 4 años, sus pelos despeinados, mocos secos, y estaba siempre chupandose la ropa o el dedo, alguna piedra o palo que encontraba por el camino. Era su unica familia que tenia, a veces todo era menor cuando ella no hablaba... o tal vez no penso, pero de pronto volvio al presente.
-¿que es lo que es?- dijo tratando de recordar lo que le habia preguntado.
-¿que de dionde es? ¿porqui estaba ahi, se queria morir? - dijo fatalizando sus dudas.
-¡Niña! ¿que son esos pensamientos?- reprocho a su hermana, viendo como su cabeza miraba al suelo triste, suavizo su tono. -no se, no me interesa, solo se que hay que hacer lo mejor posible... ayudar al projimo.
-Proximo- dijo su hermanita corrijiendo.
-¡Se dice projimo!- dandole un golpecito en la cabeza.
Ambas rieron fuerte, hasta que un sorpresivo sonido corto la conversacion y la marcha.
Ejjam, vomitando, mancho las costillas del burro, sin dudas la posicion boca abajo y el vaiven del animal sumado el olor de sus ropas provoco esto.
-Tenemos que ir mas rapido, se puede deshidratar- concluyo la adolescente.
El viaje de unos diez minutos fue de Ejjam haciendo ruidos raros, y ellas en total silencio, aunque la menor tenia queria reirse de esos ruidos, la mirada seria de su hermana siempre reprochante, la contuvieron, cuando llegaron a tener la laguna a la vista, le dijo a su hermana que corriera a llamar al viejo que vieron esta mañana con la caña de pescar, a penas salio corriendo y gritando pidiendo ayuda, el viejo se desperto gritandole tambien, corrio a su encuentro desesperado envainando un cuchillo como si su vida valiera nada para salvar a las niñas. La hermana mayor detuvo al hombre, medio dormido, se le notaba en la cara, y le explico la situacion. El tomo a Ejjam, primero le limpio el vomito, le dio de beber, Ejjam pudo abrir los ojos solo un momento y luego de desmayo.
-Habra que desvestirlo, y lavarlo, puedo llevarlo al pueblo, tengo una muda de ropa aca, pero no tengo caballo aca.
La chica se ruborizo ante la idea... pero hizo lo que dijo el anciano.
El anciano calvo apenas le quedaban pelos en sus costados, su cara cuadrada, rasgos muy perfilados, ojos atentos, los callos en sus manos y nudillos. 
-Sabe mucho ud de atender a los heridos.
-Es que fui soldado, uno tiene que atenderse sus propias heridas y las de sus compañeros, muchas veces algunos de mis compañeros caian del mismo cansancio asi- dijo sacandole las ropas sucias y malholientes.
De pronto se callo, a ver las heridas que dejo ver cuando quitaron la camisa, tenia en su brazo que llegaba hasta esos guantes largos que llevaban.
-Mordidas, pero viejas- concluyo
Sacaron los guantes y vieron la protesis. La chica dio un paso para atras arrodillada, insto a su hermana a no acercarse, estaba horrorizada.
El viejo solo guardo silencio. Sabia de que se trataba.
-No es nada- sujetando los hombro de la chica para tranquilizarla. -tenemos que cuidar de este hombre, es una protesis que los ricos usan para que no se vean deformes, ademas le habran comido la mano algo, no es de alguna enfermedad. Tranquilizate.
-Pero... pero... si es la enfermedad de...
-No lo es, conozco lo que es, confia en mi- corto en seco las dudas de la chica.
-Rudmila, lava el burro, no lo dejes vomitado, pero lavalo mas alla.- dijo entre lagrimas recomponiendose rapidamente.
-Anda, terminemos con esto, y me lo llevo en los hombros.- dijo el hombre tan serio como pudo. -Ademas tienen que volver a trabajar, ¿no?

Se separaron, el viejo se llevo al flacucho Ejj'am en sus hombros, seguia incosciente, la chica le pregunto donde iban a estar tratandolo, para poder ir a verlo, la chica realmente se habia preocupado por el, y mas que nada tenia muchas preguntas que hacerle.
Anduvo por un camino que se dirigio a un pueblo, habian muchos cañaverales con bancos de arena tan grandes como un hombre montado a caballo, las cañas crecian como podian pero siempre rectas. Despues del andar, llego a una especie de choza, descargo el cuerpo de Ejj'am consumo cuidado y se dispuso a preparar un fuego, seguia siendo mediodia, el viejo habia ido a pescar su almuerzo, deposito su botin en una olla y pico otras verduras que tenia previamente en su choza. Su choza no era mas de dos metros de largo por uno y medio, estaba hecha de barro y cañas, habia hecho un trabajo admirable adornando su casa con plantas. Mientras preparaba su cena, tomo un pocillo de arcilla en donde molio un par de hojas y tomo un poco de la sopa que estaba preparando para mezclarlo con mas hojas y algunos frutos secos.
Cuando Ejj'am desperto, vio a esta figura preparando su cena, pero no le importo, volvio a desmayarse, mas por tristeza que por el cansancio, habia vomitado, no habia comido nada en dias, la deshidratacion estaba llegando, pero ninguna dolencia fisica podia compararse a su tristeza. Se desmayo, y sintio que lo tomaban para hacerlo tragar, pero el no supo que era y al pricipio algo del liquido entro, luego cerro su boca y escupio, abrio los ojos y le dio un manoton al cuenco, se salio de esa posicion casi poniendose de pie, mientras que el viejo se quedaba mirando absorto la escena, no era que estaba casi muerto, penso para si.
-Vaya, pense que estabas grave.- Ejj'am casi se cae pero ante puso una pierna para mantenerse mas o menos en pie. -Bueno, ya veo que no, pero debes comer algo, ten toma... puedes confiar en mi.
Ejj'am se quedo mirandolo, estudiandolo.
-No- dijo como si fuera un desgarrado comentario reflejo de su alma lastimada.-Tengo que irme de aca.- trato de parase pero solo consiguio caer de costado, el mayor se acerco a ayudarlo. -¡Dejame! ¡no me toques!- el viejo se asusto y supuso que algo malo le habia pasado.
-Hey, ¿que te pasa? ¿no confias en mi? -se acerco, a paso lento como lo haria una persona doliente de su rodilla- te he traido a mi choza para curarte, esas niñas te trajeron a mi, estabas inconsciente y parece que tu herida. -señalando el brazo que tiene el guantelete- se esta volviendo a despertar.
Ejjam se le quedo mirando, pensando como este señor sabia lo de su enfermedad, los unicos que sabian de su secreto, eran sus maestros de la abadia. En ese momento se dio cuenta que no estaba usando su ropa, dio un pequeño grito, se reviso el guantelete y vio que estaba mal puesto, lo que significaba un gran problema, su cara se lleno de miedo.
-Tranquilo joven...-dijo el viejo mientras lo tomaba por el hombro.-he visto a gente manejar esa enfermedad, pero parece que tu, la manejas desde hace mucho tiempo. ¿como lo haces?
-Yo... -trago saliva tratando de tranquilizarse, cerros los ojos y respiro.- mi sangre... debo sacarla. .dijo secamente-
El anciano lo vio muy consternado.
-No te hagas daño, dejame a mi hacerlo, no tienes el pulso.- dijo el viejo mientras el joven lo miraba con duda. -He sido medico antes, una especie de medico en realidad, un medico de batalla. -dijo mientras hacia un saludo militar.
Ejjam le indico como hacer la incision y el viejo le enseño como vendarse y como 

El observador

 En el silencio de la nada absoluta, un observador yacia simplemente absorto en sus pensamientos, una eternidad parecia poco con lo que el ha estado ahi en ese vacio siempre en la soledad. El vacio era un conglomerado de vestigios de pequeñas estructuras esfericas era tan infinito como el observador creeria que era, o tan pequeño que le costaba respirar, a menudo colisionaban entre ellas las esferas, pero el observador solo podia oir. A menudo oia susurros de sus propios pensamientos, provenientes de estas esferas, pero cuando el observador le prestaba atencion, podia escucharlo claramente, pero cuando pretendia ver el origen del fenomeno, el observaba un vacio en donde no podia caber ninguna esfera, pasaron milenios de milenios hasta que este observador pudo comprender que si miraba a lo que imaginaba, esto desaparecia junto a lo que le prestaba atencion, supo entender que una vez que pensaba en algo y pretendia observarlo, el se olvidaba de lo que alguna vez imagino, comprendio que tampoco podia medir el tiempo, simplemente el estaba porque debia estar, su ciclo, si es que se pudiera llamar asi carecia de sentido, se pregunto cuantas veces se habia preguntado lo mismo, y si alguna vez habra tenido alguna idea repetida, cabria la posibilidad que el alguna vez haya podido establecer alguna comunicacion, y luego penso tantas posibilidades que estan lejos de cualquier imaginacion, imaginaba mundos imposibles pero estos carecian de estos susurros, entonces los descartaba observandolos hasta que desaparecian.

Una vez oyo susurros, pidiendole que no girara, que todo existia cuando el no prestaba atencion. Escucho lamentos y suplicas, el entendia todo lo que decian, pero era la primera vez que algo estaba ahi para hablarle, tal vez si existian y el era de alguna forma parte de aquello mismo. El no se giro para contemplar lo que le habla a sus espaldas, si es que tuviera alguna, un ser casi sin forma caotica energia que solo estaba para mirar... ahora oia, sentia, y cada segundo era un autoconocimiento a escalas universal, el siguiente paso era hablar tambien, le pregunto quien era, y lo ridiculo de su peticion que seguia acatando, de pronto la idea del idioma le parecio algo confuso, usar palabras para conceptos, el habia imaginado todo, pero... estas cosas ¿existían? Pasaron horas hablando, lo que al observador le parecio simplemente un instante, quien la hablaba era algo parecido a un dios para otras criaturas, pero todos sucumbian a su mirada, todos le apodaban el "caos mismo" "la entropia" pero algunos supusieron que con el mirar al universo en millares de millones de años habia un patron, debia regirse por alguna voluntad o por algun intelecto, algunos dioses investigaron lo mas que pudieron pero era ella quien, la diosa del conocimiento y las estrellas, quien se iba a embarcar a entablar la conversacion.

Cuando el silencio llego, las preguntas y el debate concluyo, el observador concluyo que ya no debia observar mas, y solo soñar con todas las posibilidades, pues el era de alguna forma el creador de esto, pero todo lo que ya penso, nunca volvio a recordar, pero nuevas ideas vinieron, y asi fue como el universo se estabilizo. Dioses murieron, y nacieron otros, civilizaciones amanecieron y se esfumaron, pero la entropia jamas volvio.

A oscuras.

 Me niego a morir, duele, pero tampoco quiero seguir en oscuras, quiero vivir, duele, pero debo hacer lo que sea para vivir... Por mucho que duela, luchare, esto es lo que es... un obstaculo, una prueba diria el, sangrare pero no me desangrare y desfallecere, usare cada fibra de mis musculos posiblemente me desgarrare y tendones se cortaran, pero sobrevivire y de pie, renunciare a todo si debo hacer que una porcion de mi quede para seguir luchando... inclusive despues de muerto, pues esa fue su ultima leccion que el me enseño...

domingo, 8 de mayo de 2022

Amistad

 -Oye mago, debemos irnos, ya amaneció.- recogió las cosas en su mochila, y apago el fuego con tierra. Tendió la mano y luego recordó la condición de herido de Ejj'am y se apresuro a ayudarle a levantarse.

-Justo cuando pretendía dormir un poco mas.- dijo con la voz bostezante mientras era levantado.

-¿Puedes andar cuando salgamos de esta cueva por cuenta propia? o ¿quieres que te carguen?

Ejj'am lo miro, mientras caminaban hacia la salida, y como pudo dijo.

-¿Tu vas a cargarme? 

-Pues tenia pensado otra cosa, pero podría verse, en realidad puedes ir en el caballo pero no se si será buena idea por el movimiento brusco del caballo.

-Créeme que me duele hasta caminar, ja, 

-Ya veo... supongo que el caballo, pero primero déjame hacerte un "parche".

Apenas salieron de la cueva, trato la herida con un polvo negro y con un chispazo que encendió el polvillo, el joven sintió un dolor explosivo y abrasador que hizo que todo se volvió oscuro, Rogflaz se apresuro a colocar una especie de musgo muy amarillento, con unas palabras que supo identificar Ejj'am en su aturdimiento como selladuras de un ritual.

-Duele ¿no? Ja. Animo... es lo único que puedo hacer, si duele es porque aun tenemos tiempo.

Ejj'am no pudo decir ninguna palabra. Rogflaz le ayudo a subir al caballo, y le enseño una postura para que pudiera "desmayarse" tranquilamente que era normal que sucediera.

Mientras el hechicero dormía, soñó con el aquel día.

Unas tres sombras llegando a la cueva donde estuvieron practicando algunos hechizos y enseñanzas. Una de ellas saco un papel, Kilmosef se acerco a ellos, y luego grito algo... y luego un estallido.

Gritando se despertó Ejj'am, Rogflaz se apresuro a sacar su espada.

-¡¿Qué pasa?! ¡¿que viste?! ¡¿donde están?!- acercándose a Ejj'am tomando las riendas del caballo llevándolas hacia la ladera de la montaña que estaban bajando. Componiéndose al ver que había tenido un mal sueño su acompañante.

-¡¿Qué pasa?! ¿Por qué me jalas el caballo?- pregunto asustado seminconsciente.

Guardando la espada que no era tan grande, apretando su tomo redondo, y mirando al joven, pregunto:

-¿Acaso eso fue una pesadilla?- se acerco al caballo para susurrarle, para tranquilizarlo, luego se dirigió al muchacho.- Asustaste a la yegua, vas a tener que pedirle perdón, o te va a tirar la próxima vez.

-¿Es en serio?- pregunto incrédulo Ejj'am.

-Siempre es en serio.- dijo Rogflaz con una mirada fulminante. -Ellos también sienten, y esta enojada, esta inquieta, además no te presentaste con ella, solo te subiste y te dormiste- relajando el ceño - Bueno, ella se llama Cata.- la yegua relincho y golpeo el suelo con una pezuña - Bueno... Catapulta, estoy seguro que no vas a querer saber el porque.

-Hola Catapulta, me llamo Ejj'am... - acaricio el cuello del animal con la mano que podía. Para sorpresa de Ejj'am la yegua relincho como entendiéndole. -Bueno supongo que ya somos amigos. - dijo el joven pero inmediatamente la yegua movió la cabeza como imitando un no. Rogflaz rio tan fuerte que casi se cae de espaldas cuando tropezó con una piedra, entonces Ejj'am y Catapulta rieron. 

De hecho ya se habían vuelto amigos, en esa tarde bajando por la ladera de un montaña. Acamparon y descansaron, Rogflaz cazo un par de liebres, y consiguió un par de raíces comestibles para Catapulta. Luego Rogflaz le ayudo a Ejj'am a empezar a mover el hombro, cambiarle a las vendas, ciertamente si no fuera por el, Ejj'am ya estaría muerto, y el lo sabia, pero le daba pena decir gracias, en cierta forma le dolía depender de los otros, pero sabia que no estabas en condiciones de quejarse.

-De nada- dijo Rogflaz luego de cambiarle las vendas. -Creo que ya te estoy aprendiendo jaja. -puso una brasa arriba de la venda usada. -Mañana la usaremos para prender fuego de la fogata, es mas fácil de prender fuego.

-Gracias Rogflaz, por todo lo que estas haciendo por mi, pero que... ¿cual es el plan...?

-Pues tengo pensado llevarte a un pueblo cercano, preguntarte en este viaje, que es lo que te hizo eso. -señalando con la venda y la brasa.

-Bueno... si te interesa... te cuento... Hace unos meses, unos bastardos mataron a mi maestro.

-Si... supongo que fuiste a vengarte, en vez de volver a tu ¿monasterio? ¿templo? 

-Fue al revés, fui allí, y no quisieron hacer nada por políticas

-¿Políticas?- dijo guardando las venda en una lata y llevándosela al bolso. -No entiendo, por lo menos una denuncia ante reino ¿o algo así no pueden hacer?

-Somos... asociados al Templo de Belenith, pero nuestra magia es cazada por estos barbaros, y para colmo estamos asociados pero marginados, es un convenio que tienen... somos y no somos, dependiendo del caso...- cuando Ejj'am termino de decir estas palabras, volvió a mirarlo, Rogflaz estaba empuñando su espada.

-Dime... que no eres uno de esos... levanta muertos...- escupió con asco cada palabra. Catapulta empezó a dar pasos de incomodidad.

El dolor y asco en la cara de Rogflaz era devastador para Ejj'am miro al suelo. Y empezó a llorar...

-Y tu... dime que no eres uno de esos... que nos odian y nos matan...

Rápidamente Rogflaz se abalanzo sobre Ejj'am con la espada en ristre enceguecido por el odio, el odio de algún recuerdo, lo había nublado por completo, Catapulta relincho, en ese instante recordó la tarde que habían tenido, no era el único que sufría y en mitad de camino tiro su espada y lo abrazo fuertemente al joven.

-¡No le habíamos hecho daño a nadie...! -sollozando Ejj'am, apretando fuertemente con la mano en la espalda. -Ellos lo mataron... y no... pude hacer nada... 

-Lo se, muchacho, lo siento... se que eres bueno... Tu no hiciste nada malo... -llorando junto a el unos instantes, se percato que el abrazo no le hizo doler a Ejj'am, y apreto sobre el hombro para separarse, pero el chico no mostro dolor..- Parece que tu hombro ya esta mejor.

Ejj'am también se dio cuenta de esto, incluso giro su brazo, se le habia sanado bastante.

-Lo que haremos, será ir al pueblo, y de ahí nos dirigiremos hacia tu... tu...

-Templo.

-Si eso, mientras tanto, cuéntame un poco de ese Kilmosef... 

Hablaron durante un rato, hasta que se percataron de la luna llena.

-Parece que esta feliz.- dijo Rogflaz.

viernes, 22 de abril de 2022

Kilmoself

 -Por la orden sagrada, promulgo este enunciado que se me ha conferido, todo aquel que sea atrapado practicando magia, sera considerado un traidor para el reino y sera ejecutado inmediatamente.

-Debe ser un chiste, escucheme joven...- Kilmosef se acerco al caballero tratando de tranquilizarlo, y mostrarle que no era una amenaza, el estaba totalmente confundido, no sabia que habia pasado, porque el reino habia mostrado esta hostilidad contra los practicantes de la magia-Tranquilo, solamente estamos practicando no vamos a usar esto en contra de nadie...-y este tiro el edicto, y se apresuro a sacar su espada. 

El caballero se apresuro a atrevesar a Kilmosef con su espada, y lo encontro de lleno.

Miles de pensamientos pasaron por Kilmosef, iba a morir, en cierta forma no sabia que estaba sucediendo, pero luego un momento de lucidez llego a el entre sus millares de pensamientos que se unieron en un grito, su ultimo grito.

-¡Corre, salvate niño bobo!- debia darle tiempo, pero el soldado empezo a girar la espada, oleadas de dolor le nublaron el pensamiento, chorros de sangre hicieron un charco en el suelo de la cueva "solo un hechizo que le de tiempo, solo eso..." penso, entonces su cuerpo empezo a relajarse y supo que su momento de morir llegaba,,,

-Muere maldito traidor... y uds maten al otro...- grito dando ordenes. 

Cuando se acercaron lo suficiente, Kilmosef se levanto de una forma sobrenatural, tomo la espada la cual seguia atravesandolo, y lo ultimo que vio el soldado fueron los ojos blancos desorbitados y un estallido se produjo, y lo unico que quedo fue la mano cercenada de Kilmosef y la espada del soldado intacta.

Ejj'am vio como todo fue tan rapido y no tuvo sentido, fue como una de aquellas ilusiones que solia darle sus compañeros en los primeros años, pero esto era real, sentia el frio del estallido necromantico, sabia que Kilmosef se habia ido para siempre de este plano, cuando reacciono fue demasiado tarde, cuando reacciono todo ya habia pasado... se acerco a los restos de su maestro y no encontro nada mas que la mano cercenada agarrada al filo de la espada y la espada misma que refulgia con un extraño brillo, el sintio como si la espada estuviera burlandose de el, como si refulgiera por haber matado a su maestro. Tomo la mano de su maestro, que fuertemente estaba agarrada, sabia que se habia usado como componente y catalizador, al tomar la mano entre sus manos como si un empujon lo devolviera a la realidad. La entrada de la cueva estaba envuelta en una neblina y rocas desprendidas, pero mas que eso habian voces temerosas que discutian si entrar o no, supo que debia escapar rapido con solo lo que tenia puesto.

Paso varias horas adentrándose mas y mas en la cueva, algunos de ellos hablaron entre si de acampar y recolectar todo, un joven que parecía el ser el líder momentáneamente de ellos, dijo que no hacia falta, que solo había que recolectar toda la evidencia de brujos, y sus rituales, que parecía haber dos recalcó, pero al igual que sus compañeros que no quedo casi nada de rastro de ellos, supuso que también había sido afectado por esa explosión, sin embargo no hacia falta que acamparan acá, otro de ellos dijo:

-La verdad que este lugar profanaría mi espíritu si me quedo mas tiempo.- los demás asintieron menos el líder.

Ejj'am paso dos días en una caverna que se conectaba con la cueva inicial, pese al no ver en la oscuridad se desoriento pero no le dio importancia. Al primer dia siguio avanzando recordando las ultimas palabras y memorias de su maestro, mientras apretaba la mano con rabia y dolor, cada tanto caía rendido y lloraba, pero la sensacion de que algo lo observaba detras de alguna estalactita alguna criatura que de treparaba en ellas, mientras se tropezaba con una estalagmita que aparecia de la nada, tal su imaginacion lo traicionaba, o tal vez perdia la cordura, era algo que el no podia responderse, debia seguir avanzando, debia salvarse. Al segundo dia, supuso que era de dia porque algunos murcielagos se oian en aumento, como si entrasen como si la noche estuviera por acabarse, entonces se oriento, pero oirlos, pero se dio cuenta que no era el lugar donde habian estado, estaba en otra entrada, tuvo que pasar con un piso lleno de guano de murcielago que le llegaba hasta las rodillas, seguir debia, estaba cerca de entrada pero unos largos metros de este mar de mierda lo desmoralizaba, luego recordaba a Kilmosef y la rabia lo invadia, de pronto escucho un chillido de algo que no era un murcielago, era largo y se acercaba a la orilla, no supo que era hasta que lo vio.

Dos personas, empujaba una especia de carro, mientras otro llevaba unas palas, y era divisables por la luz de sus mismas antorchas, cuando de pronto uno hizo un movimiento brusco y se acerco al otro, se quedaron callados un momento, y uno se fue corriendo, mientras el otro tenia la antorcha en alto y moviendola por encima de su cabeza como señalando, para que Ejj'am se acercara, este avanzo igualmente al momento que los vio supuso que si interferian no iba a ser un problema eliminarlos, su estado mental estaba demasiado evocado a Kilmosef y sus palabras, a sus enseñanzas, igualmente se sentia demasiado cansado, ya no podia ignorar mas su agotamiento de haber estado caminando por dos dias por el dificultoso camino de una caverna que no conocia y que no veia practicamente nada, solo le faltaba un poco mas

La persona que le estaba haciendo señas con la antorcha, empezo a hacer ruidos, que Ejj'am no entendia, los musculos le quemaban, de pronto se acordo de la mano que llevaba entre sus manos, y decidio ocultarla en uno de sus bolsos, luego recordo que no los llevaba consigo, y no tenia lugar donde guardarla, el estaba en una encrucijada, acercarse a ellos y deshacerse de lo ultimo Kilmoself, o aferrarse a los restos de su maestro y ser rescatado por estas personas, se detuvo a pensar, se absorto y luego empezo a ver todo oscuro, le parecia demasiado cruel deshacerse de Kilmoself, pero tambien recordaba las ultimas palabras de su maestro "corre, salvate niño bobo", mientras todo se ponia oscuro, cuando se dio cuenta sus piernas empezaron a desaparecer en el guano, entonces supo que estaba desfalleciendo y solo atento a apretar la mano de su maestro contra su pecho. Se desmayo a unos treinta metros de ser rescatado.