viernes, 22 de abril de 2022

Kilmoself

 -Por la orden sagrada, promulgo este enunciado que se me ha conferido, todo aquel que sea atrapado practicando magia, sera considerado un traidor para el reino y sera ejecutado inmediatamente.

-Debe ser un chiste, escucheme joven...- Kilmosef se acerco al caballero tratando de tranquilizarlo, y mostrarle que no era una amenaza, el estaba totalmente confundido, no sabia que habia pasado, porque el reino habia mostrado esta hostilidad contra los practicantes de la magia-Tranquilo, solamente estamos practicando no vamos a usar esto en contra de nadie...-y este tiro el edicto, y se apresuro a sacar su espada. 

El caballero se apresuro a atrevesar a Kilmosef con su espada, y lo encontro de lleno.

Miles de pensamientos pasaron por Kilmosef, iba a morir, en cierta forma no sabia que estaba sucediendo, pero luego un momento de lucidez llego a el entre sus millares de pensamientos que se unieron en un grito, su ultimo grito.

-¡Corre, salvate niño bobo!- debia darle tiempo, pero el soldado empezo a girar la espada, oleadas de dolor le nublaron el pensamiento, chorros de sangre hicieron un charco en el suelo de la cueva "solo un hechizo que le de tiempo, solo eso..." penso, entonces su cuerpo empezo a relajarse y supo que su momento de morir llegaba,,,

-Muere maldito traidor... y uds maten al otro...- grito dando ordenes. 

Cuando se acercaron lo suficiente, Kilmosef se levanto de una forma sobrenatural, tomo la espada la cual seguia atravesandolo, y lo ultimo que vio el soldado fueron los ojos blancos desorbitados y un estallido se produjo, y lo unico que quedo fue la mano cercenada de Kilmosef y la espada del soldado intacta.

Ejj'am vio como todo fue tan rapido y no tuvo sentido, fue como una de aquellas ilusiones que solia darle sus compañeros en los primeros años, pero esto era real, sentia el frio del estallido necromantico, sabia que Kilmosef se habia ido para siempre de este plano, cuando reacciono fue demasiado tarde, cuando reacciono todo ya habia pasado... se acerco a los restos de su maestro y no encontro nada mas que la mano cercenada agarrada al filo de la espada y la espada misma que refulgia con un extraño brillo, el sintio como si la espada estuviera burlandose de el, como si refulgiera por haber matado a su maestro. Tomo la mano de su maestro, que fuertemente estaba agarrada, sabia que se habia usado como componente y catalizador, al tomar la mano entre sus manos como si un empujon lo devolviera a la realidad. La entrada de la cueva estaba envuelta en una neblina y rocas desprendidas, pero mas que eso habian voces temerosas que discutian si entrar o no, supo que debia escapar rapido con solo lo que tenia puesto.

Paso varias horas adentrándose mas y mas en la cueva, algunos de ellos hablaron entre si de acampar y recolectar todo, un joven que parecía el ser el líder momentáneamente de ellos, dijo que no hacia falta, que solo había que recolectar toda la evidencia de brujos, y sus rituales, que parecía haber dos recalcó, pero al igual que sus compañeros que no quedo casi nada de rastro de ellos, supuso que también había sido afectado por esa explosión, sin embargo no hacia falta que acamparan acá, otro de ellos dijo:

-La verdad que este lugar profanaría mi espíritu si me quedo mas tiempo.- los demás asintieron menos el líder.

Ejj'am paso dos días en una caverna que se conectaba con la cueva inicial, pese al no ver en la oscuridad se desoriento pero no le dio importancia. Al primer dia siguio avanzando recordando las ultimas palabras y memorias de su maestro, mientras apretaba la mano con rabia y dolor, cada tanto caía rendido y lloraba, pero la sensacion de que algo lo observaba detras de alguna estalactita alguna criatura que de treparaba en ellas, mientras se tropezaba con una estalagmita que aparecia de la nada, tal su imaginacion lo traicionaba, o tal vez perdia la cordura, era algo que el no podia responderse, debia seguir avanzando, debia salvarse. Al segundo dia, supuso que era de dia porque algunos murcielagos se oian en aumento, como si entrasen como si la noche estuviera por acabarse, entonces se oriento, pero oirlos, pero se dio cuenta que no era el lugar donde habian estado, estaba en otra entrada, tuvo que pasar con un piso lleno de guano de murcielago que le llegaba hasta las rodillas, seguir debia, estaba cerca de entrada pero unos largos metros de este mar de mierda lo desmoralizaba, luego recordaba a Kilmosef y la rabia lo invadia, de pronto escucho un chillido de algo que no era un murcielago, era largo y se acercaba a la orilla, no supo que era hasta que lo vio.

Dos personas, empujaba una especia de carro, mientras otro llevaba unas palas, y era divisables por la luz de sus mismas antorchas, cuando de pronto uno hizo un movimiento brusco y se acerco al otro, se quedaron callados un momento, y uno se fue corriendo, mientras el otro tenia la antorcha en alto y moviendola por encima de su cabeza como señalando, para que Ejj'am se acercara, este avanzo igualmente al momento que los vio supuso que si interferian no iba a ser un problema eliminarlos, su estado mental estaba demasiado evocado a Kilmosef y sus palabras, a sus enseñanzas, igualmente se sentia demasiado cansado, ya no podia ignorar mas su agotamiento de haber estado caminando por dos dias por el dificultoso camino de una caverna que no conocia y que no veia practicamente nada, solo le faltaba un poco mas

La persona que le estaba haciendo señas con la antorcha, empezo a hacer ruidos, que Ejj'am no entendia, los musculos le quemaban, de pronto se acordo de la mano que llevaba entre sus manos, y decidio ocultarla en uno de sus bolsos, luego recordo que no los llevaba consigo, y no tenia lugar donde guardarla, el estaba en una encrucijada, acercarse a ellos y deshacerse de lo ultimo Kilmoself, o aferrarse a los restos de su maestro y ser rescatado por estas personas, se detuvo a pensar, se absorto y luego empezo a ver todo oscuro, le parecia demasiado cruel deshacerse de Kilmoself, pero tambien recordaba las ultimas palabras de su maestro "corre, salvate niño bobo", mientras todo se ponia oscuro, cuando se dio cuenta sus piernas empezaron a desaparecer en el guano, entonces supo que estaba desfalleciendo y solo atento a apretar la mano de su maestro contra su pecho. Se desmayo a unos treinta metros de ser rescatado.


viernes, 15 de abril de 2022

Maestro

 -Vamos muchacho muevete rapido, debemos llegar antes de lo que he prometido, jejeje, solo asi podre enseñarte algo.- dijo el viejo encapuchado mientras rodeaba una roca en el camino.- tal vez estes enojado por hacerte levantar tan temprano pero es la unica forma de encontrar una caravana que nos ayude a llegar mas temprano, ademas es una forma de ganarse unas monedas. - refunfuñando entre dientes dijo algo, que solo Ejj'am solo escucho algo como "putos hipocritas creen que solo con 2 monedas de plata llegaremos"

-Aproximadamente en cuanto tiempo llegariamos si viniera alguna carreta, ¿no hubiera sido mejor andar a caballo? - dijo en tono quejumbroso- por lo menos en uno, ud no es tan grande y yo tampoco.

-No, no, no. - dijo el hombrecito moviendo a ritmo su dedo en cada palabra- no, no, no ¿y si le pasa algo al caballo mientras lo andamos? no, no, no, que horror, lo mejor es hacer esto que te digo, ademas soy tu maestro, tenes que aprender de mi, y esto tambien es una leccion. 

-¿Una leccion de humildad? - pregunto el joven, mientras se detenia en seco, haciendo que su maestro tambien se detuviera. - Acaso esos "putos hipocritas" como ud los llamo, quieren ¿que ud aprenda esa leccion tambien? digo, con esas monedas de plata podriamos haber comprado un caballo, en cambio ud quiere lucrar siendo compañia de una caravana, supongo, digo supongo, puede ser que me equivoque.

-Mas respeto con sus mayores señorito... - fulminandolo con una mirada sentencio. -Ud no conoce lo que es aqui afuera, ud no conoce de los peligros de andar por las montañas. Asi que por lo que mi respecta, prefiero que ud y yo estemos a salvo, lleguemos tranquilamente y en paz como maestro y pupilo y proseguir con nuestras acciones... -la cara del semielfo estaba llena de ira mientras decia con todo respeto con el cuidado de no ofender a Ejj'am- tengo mis precauciones y tengo mis razones. Por favor entiendalo... - mientras se frotaba las manos inconscientemente.

-Esta bien, maestro... - suspiro Ejj'am asumiendo que lo que habia dicho le habia hecho daño a superior.

Anduvieron en silencio por unas horas hasta que el sol apenas se veia salir, de pronto escucharon el ruido de caballos y tipico el ruido de armaduras. Venian detras de ellos, rapidamente Kilmosef le hizo una seña con la antorcha y un guardia se apresuro al encuentro.

-Buenos dia'a- dijo el mercanario mientras se sacaba el casco. Su piel era demasiada blanca y con muchas pecas de un tono entre rojo y negro, su pelo era un rojo demasiado oscuro, era joven pero un poco mas mayor que Ejj'am - ¿se les ofrece algo?

-Buen dia, mi nombre es Kilmosef, y este es mi ayudante.- Ejj'am lo miro desconcertado mientras decia esto- pues nos dirigimos hacia el norte, mas que nada hacia el noroeste, ¿y uds?

-Bueno, eso no puedo contarselo, pero si necesitan indicaciones les puedo marcar su mapa sin "problemos". 

-¿Valadiro? ¿cierto? viven detras de las montañas hacia nos dirigmos, puedo suponer que vienen cargados del comercio local, ¿no? Esta bien muchacho, podes hablarnos tranquilos, venimos solos, no vamos a asaltarlos, es mas, si quieren podemos unirnos a uds para defender la caravana de posibles problemas.

El valadiro suspiro y dijo- ¿Como van a ayudar uds? no se les ve una arma alguna, y son demasiados flacos para ser pugilistas, -

-Con magia.- se apresuro a decir Ejj'am, los ojos del valadiro se abrieron lentamente porque le costo entender que significa hasta que se abrieron lo maximo que se pudo, mientras se apresuraba a poner su mano en el pomo de la espada, y pateo fuerte al caballo, mientras tiraba de las correas para volver a la caravana. -¿Que? ¿que tiene?- grito Ejj'am mirando al jinete volver y a su maestro mientras este tenia una sonrisa de oreja a oreja.

-Prepara tu hechizo mas llamativo niño, lo vamos a necesitar. -ruidos guturales le siguieron al consejo.

Se escucho unos gritos que llenaron al bosque enteros, unos momentos de silencio, todos los de la caravana se reunieron y organizaron los carromatos para que no los vieran deliberar, aunque se escuchaban gritos, Ejj'am no podia entender nada por que estaban gritando en su dialecto.

Al cabo de unos minutos 5 jinetes acompañados del primero que vieron, esta vez todos con cascos puestos. Se acerco lentamente un jinete que parecia ser el mas grande de ellos, y señalo a Ejj'am diciendole. -Tu para mi- bajandose del caballo. -Tira tu poder- abriendo los brazos, unos de los jinetes se apresuro a jalar de las correas del caballo, mientras este giganton se acercaba a Ejj'am.

Ejj'am miro a Kilmosef, y le hizo una seña de que lo hiciera, el dubitativo Ejj'am no sabia que estaba pasando, -Lo,.. lo mas fuerte...?- pregunto al semielfo, que le contesto con la misma seña. Una estela de escarcha y humo choco tan fuerte contra el grandulo que lo hizo volar unos tres metros cayendo en el terreno fangoso, el primer valadiro bajo tan rapido como le permitia su armadura, le quito el casco mientras gritaba su nombre, instantaneamente recibio un cacheton con el guantelete, e inmediatamente gritaron todos al unisono: -Unyeaaaaaaaaah- la felicidad de los valadiros que empezaron a cantar mientras una pareja de jinetes hacian fintas uno contra el otro en forma de baile mientras los caballos giraban y ellos cantaban.

La cara de Ejj'am denotaba la incomprension absoluta, busco el rostro de su maestro en forma de respuestas, pero solo vio a una semielfo cantado la misma cancion en ese idioma que no entendia, mientras saltaba para ponerlo de rodillas para poder abrazarlo desde los hombro.

Muchos mas valadiros mujeres y hombres se acercaron a ver lo que pasaba mientras saltaban y cantaban al ver la escena, levantaron a Ejj'am y al giganton aun aturdido en modo festejo; fueron aceptados en la caravana.

-Los valadiros le temen y aman a la magia, sus rituales mas especiales se utiliza la magia de cierta forma, con el ataque que le hiciste si lo matabas era mas que seguro que no ibamos a sobrevivir, pero como al haberlo atacado con todas tus fuerzas y el haber sobrevivido, lo mas marcado como un guerrero mas que fuerte y ademas el golpe magico habia dejado una marca similar al simbolo del dios de los valadiros, solo significaba que los dioses los seguian protegiendolos, especialmente a este giganton-

-Solo fue casualidad- dijo Ejj'am tratando de convencerse a si mismo de que los dioses no los protegian de alguna forma.

-No fue casualidad- mientras le servia mas vino en un jarro metalico, y con gesto de su otra mano, dibujo un pene en el jarron de Ejj'am, y ahi lo entendio, pero no volvio a tocar el jarron,